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viernes, 22 de julio de 2022

Cómo tomar mejores decisiones

Hoy vamos a trabajar sobre los recursos y las fortalezas asociadas tanto al desarrollo personal como al bienestar emocional que nos ayudará a tener una mejor calidad de vida.


Usaremos para este artículo el libro llamado: Programa de Personas Mayores. Vivir En Positivo, Vivir Bien, Sentirse Mejor de la Fundación Bancaria ”la Caixa”. 2016. 


Para tomar mejores decisiones debemos tener conciencia sobre recursos y fortalezas asociadas tanto al desarrollo personal como al bienestar emocional.


Es fundamental partir de:


Reconocer que todos tenemos necesidades psicológicas que activan formas de comportamiento como son la autonomía, la competencia, el crecimiento y el desarrollo personal, que dan respuesta a la necesidad natural de comprometer nuestros intereses, poner en práctica nuestras habilidades, superar retos y desafíos, a causa del interés que nos proporcionan, por la satisfacción ligada a su realización, porque dan sentido a nuestra vida.


La exigencia básica en los seres humanos de ser los dueños y controlar nuestro propio destino, de la necesidad elemental de ser libres para iniciar comportamientos, de ser capaces de hacer elecciones y que esas elecciones determinen las acciones, de ser agentes causantes de lo que nos sucede, de ser autodeterminados.


La necesidad de ser competentes y poder adaptarnos de forma flexible al ambiente social, donde la vida se desarrolla, para poder llevar la vida que cada uno desee.





Las personas en general, y las mayores en particular, cuentan con recursos personales (esos elementos que nos ayudan a manejar la vida y que pueden ser de carácter afectivo, como el control de las emociones; cognitivo, como las creencias; social, como los vínculos; instrumental, como las conductas que nos permiten sentirnos mejor, etc.), adquiridos a lo largo de su trayectoria vital, que promueven su adaptación a situaciones asociadas al envejecimiento, y también a la adquisición de nuevas competencias y habilidades.


Es importante tener en cuenta la capacidad de adaptación de las personas y de los aprendizajes asociados al paso del tiempoen otras palabras, de sus recursos—, prestando atención al análisis de fortalezas y recursos personales ligados al bienestar y desarrollo personal.


En el envejecimiento, como en cualquier otra etapa de la vida, existen cambios y también continuidad, aunque los estudios en gerontología se hayan centrado principalmente en los cambios negativos y hayan dejado a un lado los positivos. 


Entre los cambios negativos asociados a la vejez, destacan la pérdida de seres queridos y de posibilidades laborales, la disminución de la salud, el vigor físico y muscular, y de algunas capacidades sensoriales, motoras y de memoria. 


Entre las ganancias, destacan la representación de nuevos papeles, la responsabilidad, el disfrute del ocio, la sabiduría, la mejor integración entre cognición y emociones, la «visión», el manejo de las emociones y una inmensa capacidad de adaptación.


La vida nos enseña que hay que mirar al futuro, tener en cuenta el pasado y aprovechar y centrarse en el aquí y el ahora.


Este pensamiento se encuentra en la base de los acercamientos psicológicos relacionados con la conciencia plena (mindfulness). 


Eleanor Roosevelt, diplomática y activista política que participó en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, expresó este concepto en una bella frase (más tarde popularizada por un personaje de una película de animación), cuya traducción vendría a ser: «El ayer es historia, el mañana es un misterio, el hoy es un regalo, por eso se llama presente». 


Esta inspiradora frase viene a decirnos que cada momento es un regalo que nos permite vivir nuestra vida. El presente es un momento en el que podemos hacer, pensar y sentir. 


Pero podemos utilizar este regalo para pensar y sentir cosas del pasado o del presente por venir, el futuro, orientándonos así hacia delante o hacia atrás. 


La posibilidad de cambiar nuestra orientación temporal (hacia el presente, pasado o futuro) determina la perspectiva temporal


La perspectiva temporal estudia cómo las personas dividimos el flujo de nuestra experiencia personal en zonas o categorías de tiempo (pasado, presente y futuro), y cómo estas influyen en nuestros pensamientos, ideas, emociones y conductas.


Si somos flexibles con nuestra perspectiva temporal, seremos capaces de vivir mejor.


Los años nos enseñan muchas cosas, pero en nuestra mano está el utilizar el presente sabiamente, nutriéndolo de nuestro aprendizaje pasado y orientándolo hacia el futuro que queremos, evitando caer en recuerdos dolorosos que empañen el presente y preocuparnos por cosas que podrían no llegar a suceder, o que, simple y llanamente, no podemos controlar.


En el próximo artículo trataremos varios de estos temas para ir teniéndolos en cuenta a la hora de mejorar nuestra calidad de vida para planificar nuestros proyectos y adaptarnos a los nuevos desafíos que trae el envejecimiento.


¡¡Ahora solamente queda poner manos a la obra!!


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viernes, 1 de julio de 2022

Cómo transitar esta etapa de una manera amena y llena de energía

Hoy vamos a trabajar sobre las fortalezas psicológicas que nos ayudará a tener una mejor calidad de vida.

Usaremos para este artículo el libro llamado: Programa de Personas Mayores. Vivir En Positivo, Vivir Bien, Sentirse Mejor de la Fundación Bancaria ”la Caixa”. 2016. Aquí encontramos un interesante trabajo sobre las fortalezas psicológicas que hoy quiero compartir con vos.


Trabajaremos sobre cuatro fortalezas psicológicas esenciales: la curiosidad, la sabiduría, la perseverancia y el coraje. Las fortalezas psicológicas son vías para alcanzar la virtud, rasgos morales que necesitamos trabajar si queremos alcanzar el máximo grado de desarrollo humano posible.


¿Qué son las fortalezas psicológicas?


En los últimos años, se insiste cada vez más en la construcción de competencias basadas en los aspectos positivos, en las fortalezas humanas, como algo esencial.


1. Sabiduría y conocimiento. Engloba las fortalezas cognitivas relacionadas con la adquisición y el uso del conocimiento, de la más básica desde el punto de vista evolutivo (curiosidad) a la más compleja (perspectiva):


Creatividad: pensar nuevas y productivas formas de conceptualizar y hacer las cosas. Incluye la creatividad artística, pero no se limita a esta.


Curiosidad e interés por el mundo: interesarse por el mundo, encontrar temas de interés, estar abierto a la experiencia, explorar y descubrir.


Deseo de aprender: querer conocer, mejorar y manejar nuevas habilidades. Está asociada a la curiosidad, aunque en este caso va más allá, al describir la tendencia sistemática a añadir nuevo conocimiento al que ya se posee.



Apertura a la experiencia: examinar bajo distintos puntos de vista, tener en cuenta todas las características de la situación antes de opinar sobre ella, o tomar una decisión y ser capaz de cambiar de opinión ante la evidencia.


Perspectiva: ser capaz de proporcionar un sabio consejo a los demás, tener formas de ver el mundo que hagan que adquiera sentido para uno mismo y para los demás.


2 Coraje. Fortalezas emocionales relacionadas con actuaciones conscientes dirigidas a objetivos encomiables, realizados ante fuertes adversidades y que no se sabe con certeza si serán alcanzados o no:


Valor o valentía: no echarse atrás por miedo, cambios, dificultades o dolor; defender lo que es justo a pesar de la oposición y actuar conforme a las convicciones, aunque sean impopulares. Incluye actuaciones de valentía física.


Perseverancia: acabar lo que se empieza, persistir en una acción a pesar de los obstáculos, concentrarse en lo que se hace y dedicar esfuerzo a alcanzar objetivos.


Integridad: decir la verdad, vivir de forma genuina y auténtica, y ser responsable de los propios sentimientos y acciones.


Vitalidad: vivir de forma apasionada y con energía, como si la vida fuese una aventura; implicarse en lo que se hace y sentirse con ánimo para hacer cosas.


3 Amor y humanidad. Fortalezas interpersonales que incluyen acercamiento y amistad con otras personas:


Amar y dejarse amar (intimidad): valorar las relaciones íntimas y profundas con los demás, ser cercano a la gente.


Amabilidad: hacer favores a los demás, ayudarles y cuidarles.

Inteligencia social: conocimiento de uno mismo y de los demás, saber cómo actuar en situaciones sociales y cómo hacer que los demás se sientan bien.


4. Justicia. Fortalezas cívicas que persiguen una vida armónica en comunidad:


Ciudadanía: trabajar bien en equipo, ser fiel y apoyar los objetivos comunes.


Justicia e imparcialidad: tratar a todo el mundo según los mismos criterios de justicia, no permitir que los sentimientos personales interfieran en las actuaciones con los demás y dar oportunidades a otras personas.


Liderazgo: animar al grupo para alcanzar juntos los objetivos propuestos, manteniendo al mismo tiempo buenas relaciones con sus miembros, organizar actividades grupales y contribuir a su realización.


5. Templanza. Fortalezas que protegen contra el exceso y facilitan la expresión apropiada y moderada de apetitos y necesidades:


Capacidad de perdonar y misericordia: olvidar lo que otros nos han hecho si nos han herido, darles una segunda oportunidad y no ser vengativo.


Humildad: no intentar ser el centro de atención, no darse a uno mismo más importancia que a los demás.


Prudencia: ser cauto en la toma de decisiones, no asumir riesgos innecesarios y no decir o hacer cosas de las que más tarde nos podríamos arrepentir.


Autorregulación: regular lo que uno siente o piensa, ser disciplinado y controlar apetitos y necesidades.


6. Trascendencia. Fortalezas que conectan con un universo más amplio y proporcionan significado a la vida. Van más allá de la persona y la conectan con algo más elevado y permanente: otras personas, el futuro, la evolución, lo divino o el universo:


Apreciación de la belleza y de la excelencia: percibir y apreciar la belleza o excelencia de cualquier faceta de la vida, desde la naturaleza hasta el arte, pasando por las matemáticas o la ciencia, o cualquier experiencia diaria.


Gratitud: ser consciente de las cosas buenas que suceden y dar gracias por ellas, dedicando tiempo a expresarlo.


Optimismo y esperanza: esperar lo mejor del futuro y trabajar para lograrlo, confiando en que el futuro depare cosas buenas.


Humor: tendencia a reír y a sonreír, hacer reír a otras personas, ver el lado cómico de lo que sucede y hacer bromas.


Espiritualidad: poseer fuertes y coherentes creencias sobre la razón y el significado trascendente del universo, saber cuál es el lugar que se ocupa en el orden universal, y apoyarse en esas creencias para actuar y sentirse reconfortado.




¿Cómo puedo usar las fortalezas en esta etapa?


La curiosidad


La curiosidad y el interés se encuentran en la base de aquellas experiencias cotidianas asociadas al deseo de conocer más. La búsqueda de lo nuevo y la apertura a la experiencia tienen quizá un cariz distinto, al asociarse a la búsqueda de sensaciones, de nuevas experiencias que permitan tener un nivel de activación satisfactorio para el sujeto.


En general, la curiosidad se asocia a experiencias placenteras, a evaluaciones positivas sobre uno mismo, el mundo y el futuro, a creer que los objetivos son alcanzables y los obstáculos superables, y a una tendencia a disfrutar y a estar abierto a nuevas ideas y experiencias.


Cuando las personas sentimos curiosidad, aumentamos la atención, procesamos y retenemos mejor, aumentando la probabilidad de persistir en la tarea y alcanzar los objetivos propuestos. La curiosidad, además, ayuda a iniciar procesos dirigidos a experimentar sensaciones positivas y al crecimiento personal, que, entre otras cuestiones, incluye la integración de experiencias nuevas mediante procesos de asimilación y acomodación. 


El ir más allá de lo conocido evita el aburrimiento (que podemos considerar como una emoción altamente desmotivadora), nos libera de la sensación de obligación y convierte lo que hacemos en algo intrínsecamente motivador. 


La curiosidad se considera, asimismo, una emoción positiva, asociada a intensas experiencias placenteras y a ser más creativos.


No hay que olvidar que ser curioso es también una actitud. Depende de nosotros, está en nuestras manos avivarla y encenderla.


Por último, la curiosidad es un gran motor para nuestra felicidad. Tenemos que desechar la idea —que nos han inculcado desde niños— de que curiosidad es sinónimo de indiscreción.


Además, y esto es muy importante, la curiosidad nos hace más flexibles mentalmente y nos engancha a la vida, porque pasamos de andar de puntillas a sentir la estabilidad y la fuerza que proporciona apoyar toda la planta del pie. 


¡Casi nada!


Así que esta parte pretende avivar, estimular y provocar la curiosidad por aquello que le sucede a cada uno tanto en su interior como en el mundo que le rodea, para poder vivir la vida con mayor intensidad y profundidad.


Para practicar...


El Decálogo De La Curiosidad


1. Observa lo que pasa a tu alrededor.

2. Cuestiona lo que oyes.

3. Míralo todo desde el punto de vista del otro.

4. Quédate todos los días al menos con una imagen que te haya impresionado.

5. De vez en cuando, haz cosas que nunca habías hecho, aunque te parezcan disparates o tonterías. Experimenta cosas nuevas.

6. Sal de tu zona de confort (esa donde todo es predecible y te sientes protegido), al menos una vez a la semana.

7. ¡¡¡Aprende, aprende, aprende!!!

8. Mejora tu escucha.

9. Supera el miedo. No te va a pasar nada por ser curioso.

10. Tómate todos los días tiempo para ser curioso.



La sabiduría


La búsqueda de la sabiduría es tan antigua y universal como la humanidad. Aristóteles, que nació en el año 384 a. C., ya hablaba de la sabiduría («La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad»), y anteriormente al filósofo griego ya existían textos que hablaban de ella. La sabiduría tiene que ver con el conocimiento (cognición), pero también con el saber (ciencia, erudición, cultura), la experiencia (maestría, pericia) y la cordura (inteligencia, juicio, prudencia).


Las ciencias sociales y del comportamiento han conceptualizado la sabiduría de muy diversas formas: en términos de actitud, de intereses amplios, como autodesarrollo, ligada a la madurez personal, a veces como habilidad interpersonal, como entendimiento, experiencia, control de las emociones, humor, conocimiento, comprensión, juicio, relativismo, desempeño, conciencia, manejo de la incertidumbre, etc.


En el ámbito del envejecimiento, una de las conceptualizaciones más conocidas entiende la sabiduría como un conocimiento experto y un juicio acerca de la pragmática fundamental de la vida. En otras palabras, la sabiduría en el envejecimiento tiene que ver con la experiencia práctica de la vida, que se evidencia en la resolución de problemas de la vida cotidiana.


Esta perspectiva focaliza la sabiduría en la experiencia y el desempeño.


Resumiendo, se puede afirmar que la sabiduría está ligada tanto a características personales (personalidad, apertura a lo nuevo, creatividad) como a la experiencia (la práctica y el entrenamiento de una persona) y a la existencia de contextos facilitadores (escolaridad, experiencias de aprendizaje, apoyo social, resolución de crisis anteriores, etc.).


En esta etapa se abordará la sabiduría no desde aspectos cognitivos (conocimiento), sino desde otros más ligados a una inteligencia aplicada para el logro de objetivos beneficiosos para uno mismo y para otras personas. 


Una sabiduría que busca el equilibrio entre lo propio y lo ajeno, que tiene que ver con mi vida y con la vida de los demás. 


No se trata de adquirir conocimientos, sino de la sabiduría relacionada con vivir una vida plena, con sentido y significado, «enterándonos» de las cosas que nos pasan. 


Si existe una etapa caracterizada por la sabiduría, esa es la vejez. Como decía Ernest Hemingway, «temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día».


Para pensar...


Para identificar nuestros puntos fuertes y débiles deberemos contestar las preguntas recordando las cinco dimensiones de la sabiduría:


a) buscar el equilibrio entre nosotros y el yo; 

b) encontrar la harmonía entre escuchar a los demás y ser escuchado; 

c) ajustar principios y valores; 

d) buscar una posición central de interdependencia (vivir entre la independencia personal y la necesidad de los demás); y 

e) vivir el presente visualizando (no negando) lo que viene, el futuro.


Pensemos en las siguientes preguntas:


• Me considero más individualista… o creo que tengo en cuenta a los demás?


• Me considero una persona que escucha… o hago poco caso de lo que me dicen?


• Me considero una persona con valores y que respeta los valores de los demás… o hago poco caso de los valores y principios, ni propios ni ajenos?


• Me considero una persona muy autónoma, muy independiente… o más bien soy una persona que dependo de lo que me digan los demás?


• Me considero una persona que vive solo pensando en el futuro y no aprovecha el presente… o vivo solo en el presente ignorando lo que me pueda traer el mañana porque no lo quiero ver?





El Coraje


El coraje puede definirse como la habilidad de hacer lo que es necesario o justo a pesar del miedo o la presión de los demás. No es, por lo tanto, la ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar voluntariamente pese al riesgo que entraña una situación, en un intento de obtener o mantener algo que se considera bueno para uno mismo o para los demás.


El coraje tiene que ver con no dejarse intimidar ante el cambio, ante situaciones vividas como amenazantes, difíciles o dolorosas; con ser capaz de defender una postura propia que se cree correcta, aunque exista una fuerte oposición por parte de terceros. 


El coraje puede tener que ver con la audacia necesaria para que una persona lleve la vida que desea, con «vivir» aun cuando la persona se sienta frágil.


Aunque en el coraje se distingue un aspecto más físico (el que supone una actuación en situaciones de riesgo), también tiene un componente «moral», asociado a superar, por ejemplo, el miedo a la opinión de los demás y, en general, todos los miedos e incertidumbres que surgen a lo largo de la vida: miedo a la enfermedad, a perder a seres queridos, a ser criticado, a no ser comprendido, etc.


Otras veces, el coraje tiene que ver con darse a los demás, atreverse a cambiar, confiar en alguien, ser autocrítico, dejar los miedos a un lado, no resignarse, vivir con cierta incertidumbre, asumir las propias debilidades, aceptar la fragilidad personal, etc.


La psicología positiva considera el coraje como una de las fortalezas psicológicas relacionadas con la virtud del coraje, entendida esta última como la fortaleza emocional que implica la consecución de metas u objetivos ante situaciones de dificultad, externa o interna, que exigen la práctica de la voluntad personal para alcanzarlos.


El coraje, la audacia, la valentía, etc. tienen que ver no con grandes cosas, sino con nuestra vida cotidiana. No estamos hablando de los héroes de las películas o de los cómics.


Estamos hablando de las personas normales y corrientes que asumen el protagonismo de su vida en situaciones complicadas, comprometiéndose con algo más que con ellos mismos; las personas que siguen adelante pese a las dificultades, aquellas que ejercen una influencia positiva en su entorno. 


Ellos son el ejemplo del coraje.


Así, en esta oportunidad analizaremos el coraje como una fortaleza psicológica que nos ayuda a vivir la vida que queremos, a superar dificultades y a alcanzar objetivos, desde un supuesto fundamental: el coraje ya anida en nosotros.



Ideas Para Aumentar El Coraje


1 No busques el control absoluto porque no existe. Aprende a vivir con la incertidumbre.

2 Borra la palabra conformismo de tu cabeza.

3 Apóyate en la curiosidad.

4 Eres tu propio héroe o heroína: no te defraudes.

5 Habla de lo que te da miedo.

6 Tener parte de responsabilidad es tener parte de la solución.

7 No eres víctima de nada.

8 Perdónate y perdona.

9 Da gracias.

10 Confía, aunque alguna vez te la jueguen.

11 Aprende a quererte con tus grandezas y con tus miserias, que todos tenemos.

12 Comprométete.

13 Nunca descuides a tus amigos.

14 Piensa en positivo.

15 Pon pasión en todo lo que hagas.

16 Todas las semanas, ¡date un gusto!

17 Pasa todos los días 10 minutos contigo mismo.

18 En lo pequeño, en lo cotidiano, está la grandeza.



La perseverancia


Martin Seligman, uno de los padres de la psicología positiva, define la perseverancia como «la persecución voluntaria de un objetivo a pesar de las dificultades y los obstáculos». 


Perseverar no es empecinarse ni obstinarse, sino la capacidad de tomar la decisión de cuándo seguir actuando y cuándo abandonar. 


Perseverar se relaciona con obtener satisfacción de las tareas emprendidas y que logran ser terminadas con éxito, aunque cuesten.


La perseverancia está asociada al control interno, la autoeficacia, la motivación intrínseca, el autocontrol, el optimismo y la autoestima.


La perseverancia, en otros términos, se puede entender como una energía, procedente de la fuerza de voluntad (esfuerzo continuo), que ayuda a aguantar un poco más, a hacer las cosas sin importar las circunstancias adversas, facilitando alcanzar los objetivos.


Por último, una aclaración a través de un ejemplo. Salir a pasear todos los días, a la misma hora, por el mismo sitio, realizando el mismo recorrido, haga frío, calor, nieve o viento, para estar en forma y tener salud es una cosa. 


Una persona perseverante no tiene por qué, para estar en forma y tener salud, hacer siempre lo mismo, a la misma hora, etc. 


La perseverancia, tal y como se entiende en este sentido, está ligada a un objetivo, como el hecho de ponerse en forma y tener salud, y admite varios caminos para alcanzarlo: pasear, hacer dieta, ir al gimnasio, o una combinación de todos ellos. 


En otras palabras, un cambio de estrategia para alcanzar un objetivo no es dejar de perseverar.


Perseverar es alcanzar un objetivo usando la misma estrategia o distintas estrategias. Quien persevera busca el objetivo, y no le importa cambiar de estrategia para alcanzarlo. 


Ahora veremos cómo aumentar la capacidad de perseverar para poder alcanzar los objetivos que nos planteamos, para ser más fuertes personalmente, para poder vivir mejor.


Lista de ideas clave para perseverar:


  • Establece objetivos y metas, porque son imanes que atraerán tu voluntad y te ayudarán si te encuentras obstáculos en el camino.


  • Fíjate objetivos y proyectos factibles. Ve poco a poco y con las ideas claras.


  • Comprométete de forma plena y decidida contigo mismo para alcanzar tus objetivos. Nadie puede responder por ti.


  • Sé constante en tus actividades, previniendo los obstáculos. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.


  • Ejercita diariamente la fuerza de voluntad. Ensaya todos los días. Empieza a persistir con las pequeñas cosas, no esperes a que te ocurra algo grande e incómodo.


  • No te desanimes ante los problemas. Emplea tus habilidades y, si sientes que tú solo no puedes, pide ayuda.


  • Mantén la disciplina, que no tiene por qué ser siempre algo incómodo y molesto. Recuerda que lo haces porque quieres.


  • Sé positivo y evalúa lo que has logrado, antes que lo que te falta para alcanzar el objetivo. No es ser ingenuo, sino saber que se avanza.


  • Si puedes, haz cosas en grupo, y si no es posible, cuéntale a alguien lo que te propones, para que te acompañe en el camino.


¡¡Ahora solamente queda poner manos a la obra!!!


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viernes, 10 de junio de 2022

Cómo construir resiliencia para enfrentar y superar las adversidades.

Hoy vamos a trabajar sobre la resiliencia para superar las adversidades que nos ayudará a tener una mejor calidad de vida.


Usaremos para este artículo el libro llamado: Programa de Personas Mayores. Vivir En Positivo, Vivir Bien, Sentirse Mejor de la Fundación Bancaria ”la Caixa”. 2016. Aquí encontramos un interesante trabajo sobre resiliencia que hoy quiero compartir con vos.



¿Qué es la resiliencia?


Boris Cyrulnik, psiquiatra francés de origen ruso y uno de los padres de la resiliencia, comentaba en uno de sus libros que la resiliencia es el arte de navegar contra corriente. 


La metáfora que propone es, aproximadamente, la siguiente. 

Por una desgracia de la vida, nos vemos empujados a un río lleno de rápidos y cataratas. 

Algunos se dejan arrastrar y golpear; otros se revelan, luchan y, con un poco de suerte, finalmente emergen y se ponen de nuevo a flote. 


La resiliencia designa la capacidad humana de superar traumas y pérdidas, es una forma de estar en la vida; en otras palabras, una actitud vital positiva que estimula para reparar los daños sufridos, las miserias de la vida.


No todo es resiliencia, y la resiliencia, como veremos más adelante, deriva de múltiples factores personales (identidad positiva, control, autoestima, etc.) que se desarrollan en contextos afectuosos y solidarios, en el marco de sanas relaciones interpersonales, a través de emociones positivas y del desarrollo de estrategias acertadas de afrontamiento.



Definiendo la resiliencia…


A los estudiosos del envejecimiento siempre les ha llamado poderosamente la atención la capacidad de las personas mayores para adaptarse a las constantes exigencias en las distintas áreas de sus vidas, logrando mantener el equilibrio y un adecuado nivel de bienestar, lo que se ha denominado paradoja del bienestar en la vejez. 


Debido a ello, algunos autores han afirmado que la vejez es una etapa caracterizada por la resiliencia. 


La resiliencia, como se ha comentado, representa la adaptación positiva de la persona a pesar de la adversidad y ante situaciones de amenaza. 


Este concepto, procede de la física que determina que la resiliencia es la capacidad de un material para recobrar su forma original después de haber sido sometido a altas presiones.



A nivel de la persona, la resiliencia se entiende como…


  • Habilidad o capacidad personal.
  • Característica positiva de la personalidad.
  • Proceso.
  • Capacidad adaptativa.


La resiliencia se manifiesta en la vida de los sujetos como…


  • Conservación de los recursos con los que contaban los individuos con anterioridad a los sucesos adversos: mantenerse bien, sobrevivir y resistir.
  • Recuperación de los recursos alterados, modificados o perdidos como efecto del evento adverso: recuperación, restauración y resurgimiento.
  • Resultados positivos que los individuos pueden construir a partir de la adversidad: prosperar, crecer, mejorar, superarse, ir más allá, fortalecerse y transformar el desastre en experiencias de crecimiento.
  • Logro de los resultados previamente mencionados: afrontamiento, ajuste y adaptación.



Las dimensiones de la vida en las que se evidencia son…


  • Salud física o emocional.
  • Estatus funcional.
  • Capacidades.
  • Balance.
  • Envejecimiento exitoso.
  • Calidad de vida.



Las situaciones que requieren activar la resiliencia son…


  • Experiencias negativas y adversas como alteraciones de la salud, enfermedades, limitaciones físicas, dependencia, etc.
  • Las experiencias negativas también incluyen pérdidas vitales mayores, el estrés, los daños potenciales, la amenaza acumulada, los retos, las experiencias difíciles y el riesgo.


Factores que potencian la resiliencia


La resiliencia es el resultado de múltiples factores protectores que pueden variar en cada etapa de la vida y pertenecer a distintos dominios.

Y es ese conjunto de recursos personales el que favorecerá la adaptación de los individuos a las situaciones adversas.


Entre los recursos cuyo valor protector ha sido probado en distintas investigaciones, se encuentran especialmente las emociones positivas, la identidad positiva, el control personal, la autoestima, el optimismo, las estrategias de afrontamiento adaptativas, la apertura a nuevas experiencias, la autoeficacia y el apoyo social. 






Analicemos algunas de estas variables:


  • A mayor identidad positiva, menor vulnerabilidad ante las crisis, así como mayor autoestima y bienestar (ambos, indicadores de resiliencia)


  • El control, tanto el primario (seleccionar las necesidades y compensar las consecuencias negativas de las pérdidas potenciales y del fracaso) como el secundario (optimizar las motivaciones y regular las emociones), tiene un papel central en la resiliencia, debido a que facilita dirigir los esfuerzos a los objetivos seleccionados, desligándose de otros que no pueden ser alcanzados y autoprotegiéndose.


  • La autoeficacia —la creencia de una persona de poseer las capacidades para desempeñar las acciones necesarias que le permitan obtener los resultados deseados— es un recurso asociado al bienestar personal de los mayores. Se sabe que interviene en la percepción de control de los individuos y en sus sentimientos ante las pérdidas, ayuda a mantener el optimismo en situaciones difíciles y activa el funcionamiento de algunos dominios, incrementando la probabilidad de mantener y optimizar su funcionamiento en áreas como la inteligencia, la memoria o la salud.


  • La autoestima se relaciona con altos niveles de bienestar a pesar de acontecimientos adversos, modera el afrontamiento ante amenazas y el estrés.


En cuanto al funcionamiento emocional positivo:


  • Las emociones positivas tienen un amplio efecto en el individuo, constituyendo un componente crucial de la resiliencia, con importantes beneficios en los procesos de afrontamiento.


  • Las emociones positivas promueven la flexibilidad de pensamiento y en la resolución de problemas, incrementan la posibilidad de recuperarse rápidamente facilitando los procesos de recuperación y el afrontamiento adaptativo, y, además, pueden eliminar la estimulación autónoma generada por las emociones negativas, de tal manera que contrarrestan sus efectos.


  • Existe evidencia de que una gran cantidad de emociones positivas pueden potenciar altos niveles de resiliencia aun en circunstancias dañinas.


  • El optimismo —definido comúnmente como la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables— interviene en la relación entre los recursos personales y los eventos estresantes, promoviendo la adaptación en el intento de alcanzar metas, y es un buen predictor de la felicidad, que es un excelente indicador de resiliencia.


  • El afrontamiento —aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar situaciones externas o internas— es uno de los componentes esenciales de la resiliencia. Especialmente en el envejecimiento, el afrontamiento se dirige a ajustar o replantear los objetivos y lo que da sentido a la vida, así como a aceptar los cambios y sucesos que no pueden ser controlados de forma directa.


  • La espiritualidad se relaciona estrechamente con poseer una mejor salud y con el sentido del bienestar personal. Comportamientos religiosos como rezar, ir a misa, leer textos religiosos o manifestar expresiones de confianza y fe amortiguan tanto a jóvenes como a personas mayores el estrés, por ejemplo, de un ingreso hospitalario o el derivado de enfermedades



¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra resiliencia?


PROBLEMA - ESTRATEGIA


Frustración, fallos en la vida - Sentido del humor, nuevas oportunidades, empezar de cero


Soledad - Disfrutar de las cosas buenas de la soledad, búsqueda de nuevos círculos


Pérdida de oportunidades, negación - Búsqueda de nuevas oportunidades


Insomnio, preocupaciones - Técnicas de higiene del sueño, afrontar los problemas


Soledad, recuerdos negativos - Conciencia plena, hacer actividades


Fragilidad, problemas físicos - Reajustar tareas, fortalecimiento, ejercicio


Pérdida de memoria - Ayudas mnésicas, ejercicio


Culpa, vergüenza, miedo - Pensamientos alternativos, explicación externalizadora, aceptación


Críticas de los demás o de uno mismo - Orgullo, autoeficacia


Tristeza y aburrimiento - Motivación, ejercicio físico, actividades


Problemas varios - Flexibilidad, motivación, perseverancia, proyecto de vida


Recuerda que en artículos anteriores trabajamos muchos recursos para la memoria, ejercicio, etc. Te invito a que los mires nuevamente y puedas sacar la información necesaria para mejorar tu resiliencia.


Te dejo a continuación el decálogo de la persona resiliente para que lo tengas como base a la hora de estimular la resiliencia.



Sacado de https://blog.fpmaragall.org/persona-resiliente


En los próximos artículos trataremos varios de estos temas para ir teniéndolos en cuenta a la hora de mejorar nuestra calidad de vida dentro del área de enfrentar y adaptarnos a los nuevos desafíos que trae el envejecimiento.


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sábado, 19 de febrero de 2022

Cómo descubrir cosas nuevas que te desafían en esta etapa

Hoy vamos a trabajar sobre el método FODA o DAFO para descubrir las posibilidades que tenemos a nuestro alcance a la hora de mejorar nuestra calidad de vida.


Recordemos que la OMS (1994) define la “calidad de vida” como la percepción del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive y con respecto a sus metas, expectativas, normas y preocupaciones.


Luego de realizar el test de la OMS sobre la calidad de vida (ver video anterior sobre el tema) vamos a utilizar esos resultados para ponernos nuevos objetivos y mejorar así nuestra calidad de vida.


Recordemos que el test de la OMS trata sobre:


  • "Habilidades sensoriales": que evalúa el funcionamiento sensorial y el impacto de la pérdida de habilidades sensoriales en la calidad de vida. 


  • “Autonomía”: que se refiere a la independencia en la vejez y así describe cuanto es capaz de vivir cada persona de forma autónoma y de tomar decisiones. 


  • “Actividades pasadas, presentes y futuras”: que describe la satisfacción sobre los logros en la vida y en las cosas que esperan, 


  • “Participación Social”: que delinea la participación en las actividades de la vida diaria, especialmente en la comunidad.



Completar las tablas es personal y se utilizan los resultados que obtuvimos del extracto del test de la OMS sobre la calidad de vida (si todavía no lo hiciste te invito a qué lo hagas lo antes posible y luego regreses a este artículo para completar las tablas con la información obtenida del test)


Ahora vamos a ver de qué tratan estas tablas FODA y por qué son tan relevantes a la hora de llevar a la práctica nuestros nuevos objetivos


Todo lo que describiré ahora lo tendrás en la tabla en la que deberás trabajar y que compartiré contigo a través de un link al finalizar este artículo, pero si quieres ir practicando ahora deberás tomar una hoja y dibujar un signo + grande y poner en cada recuadro del signo las siguientes palabras: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas...


La sigla FODA es un acróstico de:   


  • Fortalezas (factores críticos positivos con los que se cuenta). 

 

  • Oportunidades, (aspectos positivos que podemos aprovechar utilizando nuestras fortalezas).

  

  • Debilidades, (factores críticos negativos que se deben eliminar o reducir).  


  • Amenazas, (aspectos negativos externos que podrían obstaculizar el logro de nuestros objetivos).


Realizar un análisis estratégico, ya sea de una situación de una persona o de una familia, exige identificar las debilidades, las amenazas, las fortalezas y las oportunidades que configuran su situación. 


Estos cuatro elementos, de cuyas iniciales deriva el acrónimo (DAFO o FODA), son fundamentales a la hora de diseñar una estrategia, porque constituyen la información necesaria para la toma de decisiones.

Lo primero que tienes que hacer es pensar en un objetivo que quieras conseguir a nivel familiar o personal.   


Por ejemplo, «mejorar la convivencia familiar»,  «asumir nueva situación» o el que tú prefieras, lo importante es que sea un objetivo concreto, específico y que le pongas una fecha para conseguirlo, o al menos acercarte al mismo.




Ahora vamos a la tabla...

1. En FORTALEZA pones 5 cosas que crees que te hacen poderosa/o. Se trata de reflexionar sobre cuales son tus puntos fuertes.   


Representan los elementos internos positivos (lo que uno hace bien) y que van a ayudarte a tus propósitos.

2. En DEBILIDAD pon 5 cosas que te hacen débil. 


En este apartado tienes que reflejar aquéllos aspectos en los que debes mejorar para lograr tu objetivo.   


Son el conjunto de características y habilidades que tienes, que constituyen una barrera para que alcances tus objetivos y que eres consciente de que puedes mejorar. 


Una debilidad podría ser “no saber escuchar” o “tener ansiedad” (dado que ello reduce la percepción que tenemos a cerca de nuestra competencia para llevar a cabo una tarea (autoeficacia)).


3. En OPORTUNIDAD, pon las cosas externas a ti que significan oportunidad para que ésta sea mejor.   


Ahora no se trata solo de saber cuáles son tus puntos fuertes, sino de usarlos para maximizar las oportunidades externas que se puedan generar


Este campo representa todo lo que te ofrece de positivo tu entorno, para que puedas potenciar y mejorar tus propias fortalezas y a la vez acercarte a tu objetivo.   


Por ejemplo si una de tus fortalezas es “saber escuchar”, como oportunidad podrás anotar el poder solucionar los conflictos familiares o entender mejor a los miembros de tu familia. La posibilidad de la ayuda a nuestros familiares puede constituir una oportunidad.


4. En AMENAZA pon aquellas cosas que podrían afectarte, sean o no presentes también pueden ser futuras.   


Son aquellos obstáculos externos a los que te enfrentas, cualquier situación negativa ajena a ti que complica de alguna forma que consigas lo que te propones. 


Si tu debilidad fuera “no escuchar más que tu opinión” una amenaza externa podría ser no enterarte de los problemas que están agobiando a la gente que te rodea.

Una vez que rellenamos la tabla FODA (Tabla 1) podemos encontrar diferentes escenarios (Tabla 2):


1. FORTALEZAS-OPORTUNIDADES: 


Es la línea de acción más recomendable, ya que aprovecha al máximo tus recursos y se encamina a  sacarle partido a lo que te ofrecen las situaciones externas. Revisa por tanto de nuevo tus fortalezas y piensa cómo puedes potenciarlas con las oportunidades que te ofrece el día a día.   


2. FORTALEZAS-AMENAZAS


Las amenazas son frecuentes, te aconsejo que te centres en tus puntos fuertes para minimizarlas. Olvídate por ahora de tus debilidades.   


3. DEBILIDADES-AMENAZAS


Las amenazas externas existen, tus limitaciones también (al menos en tu mente) pero no te fíes de ellas para solucionar nada. Agárrate a tus fortalezas, son más fiables.   


4. DEBILIDADES-OPORTUNIDADES


Te muestra los retos a los que te vas a tener que enfrentar.



Es importante recordar que este FODA/DAFO es solamente una referencia para que puedas empezar a pensar en los objetivos que se plantean como base para ir mejorando tu calidad de vida y cómo llevarlos a cabo. 


Las tablas e indicaciones puedes bajarlas e imprimirlas o copiarlas en una hoja o cuaderno para trabajarlas mejor.


¡¡Ahora solamente queda poner manos a la obra!!



Link a las Tablas FODA 👈


Material consultado:

https://sites.google.com/site/induccionintegracion/poll/analisis-foda https://www.orientacionriojabaja.info/convivencia-familiar/


Video de este artículo 👇











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Cómo identificar con qué de lo que tenés hoy podés contar a la hora de mejorar tu calidad de vida

Hoy vamos a trabajar sobre un test de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para adultos mayores y su calidad de vida.


La OMS (1994) define la “calidad de vida” como la percepción del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive y con respecto a sus metas, expectativas, normas y preocupaciones.


Para saber con qué calidad de vida contamos actualmente y para arrancar desde ahí con nuestras nuevas metas para estar cada día mejor, voy a compartirte un test de la OMS del cual he seleccionado las preguntas relacionadas con el envejecimiento activo.


El test es personal y toma los siguientes parámetros basados en las últimas 2 semanas:


  • "Habilidades sensoriales" evalúa el funcionamiento sensorial y el impacto de la pérdida de habilidades sensoriales en la calidad de vida. 


  • “Autonomía” se refiere a la independencia en la vejez y así describe cuanto es capaz de vivir cada persona de forma autónoma y de tomar decisiones. 


  • “Actividades pasadas, presentes y futuras” describe la satisfacción sobre los logros en la vida y en las cosas que esperan. 


  • “Participación Social” delinea la participación en las actividades de la vida diaria, especialmente en la comunidad.





Un ejemplo de pregunta del test es:


¿Hasta qué punto las deficiencias en sus sentidos (por ejemplo, oído, vista, gusto, olfato, tacto) afectan su vida diaria? 


¿Hasta qué punto te sientes en control de tu futuro?


Deberás marcar en cada pregunta la opción del 1 al 5 que más te represente.


Te dejaré el link de acceso al test al finalizar este artículo (para ingresar directamente y bajártelo)


Al completar el test encontrarás las instrucciones de cómo sumar los puntajes y un cuadro para rellenar

Si el número total de cada faceta es menor a 16 deberás profundizar en esos aspectos.


Para las facetas “Habilidades sensoriales y Autonomía” encontrarás en mi blog muchos artículos y videos sobre el tema, ya que hemos trabajado sobre el envejecimiento activo y las diferentes opciones que tenemos a la hora de mejorar nuestra salud con ejercicios que recomiendan los profesionales de la salud y que podrás (en muchos casos) realizar en tu casa..


Para las facetas “Actividades pasadas, presentes y futuras” y “Participación Social” encontrarás en las próximas semanas artículos y videos que te orientarán en cómo abordar y mejorar estas áreas. 


¡¡¡A estar atentos a los artículos que están por venir…!!!


Es importante recordar que este test es solamente una referencia para que puedas empezar a pensar en las preguntas que se plantean como base para ir mejorando tu calidad de vida. 


Puedes bajarlo e imprimirlo o copiarlo en una hoja o cuaderno para trabajarlo mejor.


Para finalizar quiero compartirte una frase que se atribuye a Sócrates y me parece muy interesante para este momento...


“El secreto del cambio es enfocar toda tu energía no en luchar contra lo viejo, sino en construir lo nuevo”.



¡¡Ahora solamente queda poner manos a la obra!!





Test para bajar   👈



Material consultado:

WHOQOL-OLD. Manual. WORLD HEALTH ORGANIZATION, EUROPEAN OFFICE (COPENHAGEN), MAY 2006.


Video de este artículo 👇









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viernes, 29 de octubre de 2021

¿Qué pasa con la resolución de problemas o funciones ejecutivas en el envejecimiento?

Hoy vamos a trabajar sobre las funciones ejecutivas en el envejecimiento, teniendo en cuenta qué ejercicios podemos realizar de ahora en adelante para mejorar este aspecto de nuestra vida.


Seguimos analizando el libro del que hablé en los videos anteriores de La Obra Social Fundación ”la Caixa”  “Vive el envejecimiento activo. Memoria y otros retos cotidianos”


Ideas conceptuales


El proceso de razonar requiere de una serie de habilidades para resolver problemas. 


Ante determinado problema o cuestión, surgen una serie de ideas, símbolos y asociaciones con la finalidad de resolverlo mediante la toma de decisiones y acciones concretas. 


Esta capacidad de resolución de problemas cotidianos está asociada a una serie de habilidades que se conocen, técnicamente, como funciones ejecutivas


La expresión funciones ejecutivas hace referencia a conductas y capacidades cognitivas superiores que permiten a una persona desenvolverse adecuadamente en actuaciones dirigidas a un objetivo


Suelen relacionarse con la zona frontal del cerebro y guían todas las actividades complejas destinadas a la planificación, toma de decisiones y autorregulación de juicios e impulsos. 


De hecho, el término es una metáfora del mundo de los negocios, donde se suele llamar ejecutivo a aquel que controla distintos departamentos de modo que la empresa pueda funcionar y avanzar lo más eficaz y eficientemente posible. 


Lo que somos, el modo en que organizamos nuestras vidas y cómo planificamos y ejecutamos dicha organización está, en gran medida, regulado por regiones frontales de nuestro cerebro, o en los sistemas de interconexión entre distintas estructuras corticales y subcorticales.


El cerebro humano es el sistema natural más complejo, rivalizando, e incluso excediendo, la complejidad de estructuras sociales y económicas más intrincadas. 


Continuando con las comparaciones, y siguiendo con las metáforas, al igual que una gran empresa, una gran orquesta o un ejército, el cerebro consta de distintos componentes con distintas funciones. Y, al igual que estas organizaciones, el cerebro tiene su oficina gestora ejecutiva, su conductor, su director, etc.: los lóbulos frontales. 


Para ser más precisos, aunque de forma genérica se hable de lóbulos frontales, este rol ejecutivo depende de una zona de los mismos, el córtex prefrontal, así como de otras partes del cerebro. 


Puesto que los lóbulos frontales no están ligados a una función simple y fácilmente definida, durante mucho tiempo fueron los «lóbulos silenciosos». 


En las últimas décadas, sin embargo, han sido el centro de interés de una intensa investigación científica, aunque muchos aspectos anatómicos y funcionales aún son un misterio.



Dinámica de las funciones ejecutivas


Cuando hablamos del concepto de funciones ejecutivas lo entendemos como íntimamente ligado al de resolución de problemas. 


La resolución de problemas se refiere a conductas específicas, como la formación de conceptos y la capacidad de cambiar de rutina mental, que afectan a la calidad con que se realiza una tarea. 


El de funciones ejecutivas es un término más amplio que compagina procesos que incluyen anticipación, selección de objetivos y planificación u organización.


Estos dos términos descritos a menudo se emplean conjuntamente para describir los procesos de percepción de los parámetros relevantes de una situación, activación de los almacenes de experiencias y planificación de nuevas secuencias de comportamiento. 


Para llevar a cabo estas habilidades se requiere de una serie de pasos o niveles que pueden estructurarse de la siguiente forma: 


1. Motivación. 

Para iniciar cualquier actividad que requiera un esfuerzo de pensamiento, es necesario tener un motivo que haga urgente la tarea y esencial su resolución. La determinación de objetivos, de lo que uno necesita y desea, precisa de autoconciencia y motivación. 


En personas con sintomatología depresiva puede apreciarse baja motivación. Obviamente, una alteración de la motivación puede influir en el intento o en la forma de resolución del problema. 


La motivación es, por tanto, una condición necesaria para que se inicie y mantenga un proceso ejecutivo.


2. Planificación. 

Analizar la tarea y considerar distintas soluciones previamente a la realización de cualquier acción


La impulsividad o falta de análisis de la tarea antes de responder conduce a respuestas erróneas por haberse centrado solo en cualidades superficiales. 


En esta fase se requiere capacidad para anticipar el futuro con relación a las circunstancias presentes y sopesar distintas alternativas.


3. Ejecución. 

Se refiere a la puesta en marcha de las conductas necesarias para cumplir el objetivo. Se requiere iniciación, mantenimiento, cambio y finalización de secuencias de conducta complejas de forma ordenada e integrada. 


En este proceso interfieren frecuentemente dos tipos de conducta: la perseveración, que implica la insistencia en una respuesta que ya no es relevante o útil, y la impersistencia o dificultad de mantener en el tiempo una respuesta voluntaria que sí es productiva.


4. Evaluación del rendimiento. 

El proceso se dará por finalizado si la solución corresponde al objetivo inicial. De no ser así, proseguirá la búsqueda de estrategias. 


En esta fase se requiere capacidad de regulación y autocorrección de las conductas llevadas a cabo.


Imaginemos algunas situaciones cotidianas que reflejan la relevancia de las funciones ejecutivas.



SITUACIÓN 1:


Un hombre comenta a un amigo que hoy es su aniversario de boda, cumplen 40 años de matrimonio. 


Conversando con el amigo, ensalza las virtudes de su esposa, recuerda la cantidad de momentos especiales (buenos y malos) que han vivido juntos y expresa la suerte que tienen de seguir queriéndose tanto. 


De repente, le habla al amigo de la idea de sorprender a su esposa [= objetivo] invitándola a pasar el próximo fin de semana en una zona de montaña ya que a ella le encanta [= motivación]. 


Decide pasar por una agencia de viajes y pedir asesoramiento sobre un destino adecuado, teniendo en cuenta que solo tienen 2 días (a lo sumo 3, si deciden partir el viernes), la previsión meteorológica, etc. 


Antes, sin embargo, piensa que debería asegurarse de que su esposa no haya adquirido ningún compromiso que luego les impida marcharse [= planificación]. 


Llama a su cuñada, ya que si su esposa programa actividades para el fin de semana lo suele hacer con ella. Ahora ya sabe que no hay impedimentos. Así pues, se dirige a la agencia de viajes y, tras debatir con quien le atiende las ventajas e inconvenientes de cada destino, se decide por un pequeño pueblecito que frecuentaban cuando sus hijos eran pequeños. 


Como lleva la tarjeta de crédito encima, en ese momento formaliza la reserva y se guarda los documentos pertinentes [= ejecución]. Ahora ya puede ir a casa y dar la sorpresa a su mujer.


De camino, piensa que ha tenido una buena idea y que la sorpresa será muy grande cuando vea que ha pensado en todo: un destino nostálgico para los dos, un clima adecuado, un fin de semana en el que no había nada programado [= evaluación del rendimiento]. 


Pero aún lo puede mejorar... [= planificación] y para en una floristería a comprarle un hermoso ramo.



SITUACIÓN 2:


A Miguel le encanta la cocina, pero a lo largo de su vida ha tenido poco tiempo para dedicarse a ella como afición. Ahora, uno de sus grandes entretenimientos es ver diariamente un programa de televisión en el que un famoso cocinero enseña la forma de preparar variadas recetas. 


Hoy vienen sus hijos y nueras con los nietos a comer, y sabe que les encantan las albóndigas. Justo esta semana tomó notas sobre una original receta de albóndigas y estaba deseando hacerlas. ¡Qué mejor día para prepararlas! [= objetivo y motivación]. 


Busca en el cajón de la cocina dónde guarda la carpeta con recetas y la encuentra. 


Hace una lista de la compra con todos los ingredientes que necesita (va comprobando qué tiene en casa y qué no) [= planificación]. 


Va al supermercado y realiza la compra. En el supermercado, lo primero que hace es tomar el número de turno de la carnicería, porque se forman grandes colas. Así, mientras llega su turno aprovecha para ir llenando el carro con otros productos [= planificación y ejecución]. 


Cuando vuelve a casa, se pone un delantal para no ensuciarse, se lava las manos y se asegura de que tiene todo lo necesario [= planificación y evaluación del rendimiento]. 


Cocina las albóndigas siguiendo escrupulosamente las indicaciones de la receta. De cuando en cuando, prueba la salsa para asegurarse de que está en el punto óptimo de cocción o de sazonamiento para, si es necesario, rectificar sobre la marcha [= ejecución y evaluación del rendimiento]. 


Por último, termina un apetitoso plato que decide presentar de forma muy atractiva en una fuente de porcelana. 


Por cómo huelen, cree que le han quedado en su punto [= evaluación del rendimiento].



Las funciones ejecutivas, por lo tanto, incluyen:


  • Aspectos de organización: atención, toma de decisiones, planificación, secuenciación, resolución de problemas.


  • Aspectos de regulación de la conducta: iniciación de acciones, autocontrol, autorregulación.

Por ejemplo, prosiguiendo con la situación de la compra en el supermercado, estos serían algunos ejemplos de funciones ejecutivas:


  • Al llegar al supermercado decide en qué orden tomar las cosas: tal vez primero los productos que no requieren refrigeración, para que estén menos rato a temperatura ambiente; los productos grandes primero (garrafas, cartones de leche, etc.), para que todo quepa y quede mejor colocado en el carro; mejor coger el turno de la carnicería al principio, por si hay mucha cola... planificación.


  • Supongamos que su hijo le ha pedido que le compre algunas cosas.

Va consultando, alternativamente, su lista y la de su hijo, para asegurarse de que no se deja nada... cambio de esquema.


  • Está tratando de mantenerse en el peso o, tal vez, de perder algún kilo. Quizá el último análisis indicó que debía controlar el azúcar. Será mejor contenerse de comprar su helado favorito...inhibición.


  • Últimamente, la economía doméstica no está en sus mejores momentos, pero siempre nos han encantado los jugos de frutas. ¿Compro el zumo «fresco» a pesar de ser más caro?... razonamiento y toma de decisiones.





La disfunción ejecutiva


Una conducta ejecutiva deficiente suele suponer una serie de disfunciones en varios aspectos implicados. 

Una acusada alteración de las funciones ejecutivas puede ser síntoma de algún trastorno subyacente.


Distintas alteraciones pueden desencadenar una disfunción ejecutiva

  • efectos secundarios del alcoholismo o del consumo de sustancias tóxicas, 
  • manifestaciones de algún tipo de demencia, 
  • secuelas de un traumatismo craneoencefálico o 
  • de un accidente vascular cerebral (embolia, ictus), entre otras.


Estas son algunas conductas que pueden estar asociadas a alteración de las funciones ejecutivas:


  • Comportamiento social inapropiado.


  • Incapacidad para aprender de las consecuencias de actos pasados, o dificultad para pensar en las consecuencias de los propios actos, a pesar de conservar un adecuado nivel de inteligencia.


  • Dificultad en la formación de conceptos abstractos (es decir, incapacidad para realizar el salto del mundo simbólico al real; por ejemplo, comprensión de refranes, frases hechas, etc.).


  • Dificultad para planificar la iniciación, para iniciar actividades.


  • Dificultades para contenerse o inhibirse de realizar determinadas acciones o comentarios que pueden resultar groseros, ofensivos o, incluso, ir en contra de las normas o leyes.


  • Incapacidad para cambiar de esquemas mentales (se entiende por esquema una forma de actuar, de proceder, de pensar, etc. mantenida cierto tiempo; un cambio de esquema supone decidir hacer otra cosa distinta, cambiar de forma de proceder, de dinámica de pensamiento, etc.) es decir, estancarse en rutinas.


  • Dificultad para planificar nuevas acciones cuando se da un cambio imprevisto. Por ejemplo, encontrarse con que han cortado una calle por obras en el camino habitual y no saber qué hacer, no encontrar una solución o alternativa.


  • Necesidad de frecuente supervisión por parte de otras personas para controlar la adecuación de las acciones.


  • Frecuentes y oscilantes cambios de humor, de estado de ánimo. Temperamento muy variable.


  • Puede mostrarse falta de remordimiento hacia personas y/o animales a quienes se ha tratado incorrectamente.


  • Puede mostrarse apatía hacia muchas actividades.


  • Falta de conciencia de que su conducta es un problema.




Los efectos de la edad en las funciones ejecutivas


Aunque las investigaciones difieren sobre la afectación que el envejecimiento tiene en los lóbulos frontales, sí parece evidente que las funciones ejecutivas estarían entre las funciones cognitivas sensiblemente afectadas por el envejecimiento.


Es a cierta afectación frontal que se atribuyen algunos de los tópicos que, a menudo, se asocian a la forma de ser de las personas mayores y que tienen que ver con las funciones ejecutivas: 

  • rigidez de pensamiento, 
  • ritualización, 
  • labilidad emocional (cambio brusco en el estado de ánimo), 
  • tendencia a la indiferencia y al aislamiento, etc.


Es importante conocer los efectos que la edad o, en su caso, determinados trastornos pueden tener en las funciones ejecutivas, ya que tales funciones están relacionadas con el desempeño de las actividades de la vida diaria. 


Se ha sugerido que, en la medida en que las funciones ejecutivas estén íntegras, una persona puede mantenerse productiva e independiente, incluso padeciendo otras pérdidas cognitivas. 


El declive que la edad pueda producir en las funciones ejecutivas no es homogéneo, puesto que están formadas por distintos componentes (recordemos: capacidad de planificación, toma de decisiones, flexibilidad, etc.). 


Aunque aún es un aspecto sujeto a actuales y futuras investigaciones, estas son algunas hipótesis sobre los efectos del envejecimiento en las funciones ejecutivas:


  • Es probable que el enlentecimiento general que experimentan algunos mayores en el procesamiento de información o en la toma de decisiones se deba a la disfunción ejecutiva.


  • Algunos de los componentes ejecutivos, como la flexibilidad cognitiva, no parecen afectarse hasta después de los 70 años, aunque existen distintas teorías al respecto.


  • Es bastante aceptado que la edad influye en la capacidad de planificación, pero no está claro cuál es la edad más crítica a partir de la cual pueden percibirse tales efectos. Las dificultades pueden apreciarse  en aspectos como la regulación de la propia conducta para seguir un plan establecido, o la necesidad de un mayor esfuerzo para captar el sentido abstracto o figurado de las cosas.


En suma, aunque los resultados de las investigaciones muestran gran heterogeneidad en el efecto que el envejecimiento pueda tener en las funciones ejecutivas, es muy importante conocer qué son y cómo se manifiestan para poder detectar conductas que puedan ser indicativas de trastornos subyacentes. 


En el caso del envejecimiento normal, conocer sus posibles limitaciones puede conducir a tomar decisiones sobre el estilo de vida, las necesidades de ayuda o supervisión, etc.


Ahora ya sabemos cuáles son las medidas que podemos y debemos tener en cuenta en lo relativo a la resolución de problemas que nos permita mejorar nuestra calidad de vida, entonces...


Solamente queda poner ¡manos a la obra!


A continuación te dejo algunos links a varios cuadernos con actividades que te ayudarán para trabajar el tema que tratamos recién.


Cuadernos:  https://www.ecognitiva.com/


Cuaderno 1

Cuaderno 2

Cuaderno 3

Cuaderno 4

Cuaderno 5


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lunes, 18 de octubre de 2021

Las emociones y nuestra salud

Hoy vamos a trabajar sobre las emociones y cómo influyen directamente en nuestra salud, teniendo en cuenta qué ejercicios podemos realizar de ahora en adelante para mejorar este aspecto de nuestra vida.


Trabajaremos con varios materiales y uno de ellos es el Manual de INTELIGENCIA EMOCIONAL práctica de Paty Wilensky. En especial con el apartado de las emociones.


Hay una frase muy interesante que se menciona en este manual y quiero compartirla con vos...


“Mis emociones pueden ser provocadas por un estímulo externo, pero siguen siendo mías. Adecuadas o inadecuadas, útiles o descabelladas, son mías. No puedo extirparlas como un tumor indeseable, narcotizarlas ni reprimirlas. Más vale que las conozca y me entere de dónde vienen, para qué existen”.


  •  ALEGRÍA, una emoción agradable. Es lo que solemos sentir cuando logramos algo… algo que esperábamos o algo que nos sorprende. Te hace sentir expansivo, a veces lleno, a veces flotando. Ante la alegría también hay una pregunta clave, que es más fácil de responder... ¿Qué he logrado? 


  • TRISTEZA, es lo que sentimos cuando perdemos algo. Te hace sentir vacío, sin fuerzas, hundido. Por lo tanto, cuando nos sentimos tristes, cabe preguntarnos... ¿Qué he perdido? Esta pregunta será la clave para comprender la información que trae la tristeza. 


  • ENOJO es lo que sentimos al percibir peligro, un ataque que nos hace poner en guardia, necesidad de defendernos y si es necesario, atacar. Pregunta clave: ¿Qué me ataca? ¿Qué está en riesgo?


  • MIEDO. Es una emoción que, o bien nos detiene, o bien da ganas de correr a esconderse. El miedo es lo que sentimos cuando el enemigo es más grande que nosotros. Pregunta clave: ¿Qué es más grande que yo? ¿Qué es lo que no puedo enfrentar?



Cada una de estas emociones tiene VARIAS FORMAS de manifestarse. 


Por ejemplo, la “tristeza” contiene la desilusión, nostalgia, agobio, etc. 


Hay otras emociones que son intermedias entre estas, por ejemplo: 


    • la FRUSTRACIÓN es mezcla de Enojo con Tristeza. 

    • la ANSIEDAD es una mezcla de Alegría con Miedo y 

    • la VERGÜENZA es una mezcla de Tristeza con Miedo.


EMOCIONES “BUENAS O MALAS”: TODAS ADECUADAS


El enojo, la tristeza y el miedo no son emociones negativas en si, y no se sienten negativas cuando se les permite su expresión natural.

Sucede que estamos habituados a reprimirlas, porque nos resultan desagradables. Una vez que hemos podido extraer información de esa emoción, le permitimos fluir. 


Es el bloqueo de la energía que tiene la emoción la que resulta negativa.

Mirándolo con el pensamiento reversible, cada emoción contiene una dualidad: 


La característica doble proviene de buscar el TALENTO que corresponde a cada emoción.


    • el ENOJO implica VALOR

    • el MIEDO implica PRECAUCIÓN

    • la TRISTEZA implica ACEPTACIÓN

    • la ALEGRÍA implica DESPREOCUPACIÓN


El enojo, el miedo y la tristeza son considerados negativos en la vida social.


Las emociones son saludables. Cuando dejan de ser breves e intensas, al llevarlas AL EXTREMO, dejan de ser saludables

La tristeza se convierte en depresión, el enojo en resentimiento y venganza, el miedo en fobia y la alegría en manía y negación.


LA EMOCIÓN CONTIENE ENERGÍA


Fíjate que tanto la alegría como el enojo son emociones “HACIA AFUERA”, te ponen potentes. Mientras que la tristeza y el miedo son “HACIA ADENTRO”, te sientes con pocas opciones y pocos recursos.


Las emociones pueden ser vividas como bestias salvajes. El objetivo es que tú logres subirte a la bestia y conducirla, llevarla hacia donde deseas (Conducir la emoción). 


El objetivo no es encerrar la bestia en el establo, para que no te asuste (Reprimir la emoción).

Como dice el sabio refrán: las emociones pueden ser tus mejores sirvientes o los peores tiranos. 


Si sientes que el caballo te domina a ti, y te lleva donde quiere.... es hora de empezar a “Aprender de las emociones”.


  • Aceptar que las emociones existen y son una información valiosa sobre mi mismo.
  • Darse cuenta que es necesario reconocerlas en el momento que suceden para lograr conducirlas, integrarlas a tu vida y que resulten una posibilidad de crecimiento.





Entonces...¿Qué pasa con las emociones y nuestra salud?*


Hay una relación directa e intensa entre las emociones, los órganos y los síntomas que podemos experimentar.


Cuando mantenemos un pensamiento negativo en la cabeza durante un minuto, el sistema inmunitario queda durante aproximadamente cinco horas en una situación delicada por lo que, si estos pensamientos o emociones negativas (o desagradables) se mantienen en el tiempo, estaremos más predispuestos a contraer enfermedades por la debilidad del sistema inmunitario que nos protege.


Situaciones estresantes durante mucho tiempo, hacen que se lesionen neuronas cerebrales responsables del aprendizaje y a su vez el cerebro sufre alteraciones que producen modificaciones en el sistema hormonal y las consecuencias que esto tiene en los diferentes órganos y sistemas del cuerpo.


Las emociones negativas o desagradables destruyen y las positivas o agradables lo contrario, tienen la capacidad de curar y hacernos felices.


Tenemos que aprender a vivir con nuestras emociones, buenas o malas y saberlas controlar, gestionar y comprender aunque no las exterioricemos. 


Debemos saber que pueden indicar que algo no funciona bien y pensar que la enfermedad puede tener un origen emocional causado por algún tipo de sentimiento no manifestado como tal, que se proyecta en el plano físico.


Por eso, órganos como el corazón o el intestino se relacionan con la alegría que los estimula, en cambio, la agitación o el exceso de excitabilidad, el stress o la ansiedad pueden causar taquicardias, insomnio y falta de concentración.


Las personas obsesivas y que se desbordan emocionalmente suelen tener un desequilibrio cardíaco y digestivo.


Si vivimos con resentimiento, rabia, agresividad, cólera, indignación, irritabilidad o ira, nuestro hígado y vesícula biliar sufrirán. 


Las personas muy activas que se preocupan en exceso, que reaccionan con agresividad e ira de manera desproporcionada al estimulo sufrido, tendrán manifestaciones físicas relacionadas con problemas del hígado y la vesícula, que se pueden presentar en forma de malas digestiones de las grasas, dolor en costado derecho, color amarillo de la piel y manchas oscuras en cara e incluso problemas de visión.


El temor, la falta de autoestima y la timidez están asociados a los riñones, las glándulas suprarrenales y a la vejiga. El miedo o la angustia pueden dar dolor lumbar e infección urinaria. 


Nuestra energía se ve reducida, con una disminución del metabolismo y alteraciones de los procesos de la digestión cuando sentimos estas emociones.


La tristeza, la melancolía y la aflicción pueden afectar al pulmón. Podemos sentir opresión en pecho, dificultad para respirar, resfriados frecuentes, asma y problemas circulatorios, incluso falta de apetito o pereza.



¿Podemos reducir nuestro estrés?**


Deberemos reconectarnos con nosotros mismos, dejar un poco de lado el mundanal ruido y volver a “nuestra esencia”. 


 

Veamos cómo hacerlo:


  • Recupera tus vínculos


Pasar tiempo con tu pareja, hablar con tus padres, tomar algo con los amigos, escuchar a tus familiares. 

Las relaciones íntimas y cercanas mejoran la presión arterial, reducen los niveles de estrés, ansiedad, reducen la sintomatología depresiva, y como este tipo de patologías propician enfermedades corporales o disminuyen su recuperación, las buenas relaciones también contribuyen a prevenir o recuperarse  del cáncer, entre otras afectaciones. 


  • Vive el presente


El cerebro se agota y se estresa cuando tiene que estar pensando constantemente en qué debe hacer, qué no hizo, obligaciones, preocupaciones… 


PARA, RESPIRA, CONECTA CON EL AQUÍ Y AHORA, con tu respiración. Y no temas postergar las cosas que no te agradan. 


La vida tiene una duración definida. ¿De verdad limpiar la casa es más importante que jugar con tus hijos o hacer planes con tu pareja? 


  • Cuida tus emociones: 


Todas las emociones son adaptativas, hasta las que menos nos gustan. Pero una cosa es vivir estas emociones de forma pasajera, y otra quedarse anclado en ellas. 


Se ha visto que emociones como la ira, la tristeza, la ansiedad o el miedo, cuando se sostienen indefinidamente, producen alteraciones en nuestra salud como dolores de cabeza, enfermedades arteriales, trastornos digestivos, etc. 


No solo cambian nuestras respuestas fisiológicas dañando nuestro cuerpo (hipertensión, elevación de la frecuencia cardíaca, etc.) sino que nos alejan de las conductas de salud (buena alimentación, deporte, relaciones sociales) y de las emociones positivas o placenteras, que aumentan el bienestar y sirven de protección para la enfermedad. 


  • Cuida tu alimentación: 


Pero no a forma de dieta, sino como estilo de vida. 


  • Practica deporte


Libera endorfinas, por lo tanto, felicidad. Correr, nadar y sobre todo, aquellos que conectan con tu interior, como el yoga o el tai-chi, pueden ser grandes opciones para volver a recuperar tu paz interior y cuidar tanto tu mente, como tu cuerpo. 


  • Vive de acuerdo a tus principios: 


Vivir en base a lo que nos dicen otros o lo que dicta la sociedad genera estrés y tristeza, por lo tanto, enferma nuestro cuerpo. 


Tener valores, principios y vivir en torno a ellos, sintiendo que cada objetivo que das está de acuerdo a un fin, te hará sentirte más valioso y sobre todo positivo frente a los problemas de la vida. 


  • Vuelve a la naturaleza: 


Si los estímulos producen estrés al cerebro, volver a la naturaleza, a su quietud, a su tranquilidad, nos provocará paz y relajación. 


La naturaleza es fuente de calma, aprovecha para contemplarla, para conectarte con ella, para enraizarte. Hacer Mindfulness o yoga en un lugar natural es doblemente efectivo. 



¿Qué sucede si no “encuentro” mis emociones?***


Para sentir físicamente una emoción y nombrarla, es necesario una ralentización. Para ello, se recomienda una exploración corporal consciente.


“Los sentimientos o el miedo pueden congelarse de manera que experimentemos entumecimiento en lugar de sensaciones”, «Eso está relacionado con el trauma, y cuando empezamos a sanar, ese trauma se “derrite“ y las sensaciones subyacentes salen a la superficie«.Tanmaya George


Sintonizar con su cuerpo y prestar atención donde siente sensaciones intensas, es la mejor manera de localizar un sentimiento. 








Por ejemplo:


  • Mueva sus pies y manos suavemente y frótelos contra una superficie para sentir sus extremidades, y luego conéctese a cómo se siente.
  • Busque formas u objetos reconfortantes y tómese un tiempo para absorber la experiencia de mirarlos. ¿Cómo le hace sentir?
  • ¿Qué sensaciones se desarrollan a medida que asimila el olor, la forma, el color y el sonido?
  • Oriéntese con cuidado en la habitación y mire todo como si lo estuviera viendo por primera vez.
  • Aleje su atención de la incomodidad. También puede tocar con su mano, de manera reconfortante, el área en la  que siente la incomodidad, y sentir el calor de la mano.



Ya sabemos cuáles son las medidas que podemos y debemos tener en cuenta en lo relativo a nuestras emociones y para mejorar nuestra calidad de vida, entonces...


Ahora solamente queda poner ¡manos a la obra!


Infografía:

https://somatic.experiencing.es/donde-se-sienten-las-emociones-en-el-cuerpo-esta-infografia-lo-muestra/

*https://www.mheducation.es/blog/el-cuerpo-es-el-reflejo-de-las-emociones-y-los-pensamientos

**https://www.psicologiamadrid.es/blog/articulos/temas-actuales-de-psicologia/emociones-salud-cuerpo

***https://somatic.experiencing.es/donde-se-sienten-las-emociones-en-el-cuerpo-esta-infografia-lo-muestra/



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