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viernes, 19 de agosto de 2022

Cómo planificar tus proyectos de vida

Hoy vamos a trabajar sobre los recursos y las fortalezas asociadas tanto al desarrollo personal como al bienestar emocional que nos ayudará a tener una mejor calidad de vida y poder así planificar mejor tus proyectos de vida.


Usaremos para este artículo el libro llamado: Programa de Personas Mayores. Vivir En Positivo, Vivir Bien, Sentirse Mejor de la Fundación Bancaria ”la Caixa”. 2016. 


A lo largo del ciclo vital, las personas establecen y desarrollan entramados sociales que las acompañan durante la vida, y que generalmente son fuentes de apoyo emocional e instrumental. 


Paralelamente, las relaciones sociales se construyen y se mantienen en virtud de muy distintas competencias y habilidades que se van consolidando a lo largo de la vida.


Los conflictos forman parte natural de estas relaciones sociales que sustentan el apoyo social. 


Entendemos por conflicto aquellas situaciones en las que dos o más personas entran en desacuerdo porque sus percepciones, posiciones, intereses, necesidades, deseos o valores son incompatibles o percibidos como incompatibles. 


¡Vivir es tener conflictos! O, para expresarlo desde otra perspectiva, los conflictos son parte de la vida. 


Antes que no hacerles frente o rechazarlos, lo que debemos aprender es a gestionarlos y manejarlos, para considerarlos una oportunidad de crecimiento personal y para mejorar la situación o relación.


La gestión eficaz de los conflictos, además de favorecer la permanencia de las relaciones sociales, ayuda a minimizar o eliminar el malestar emocional generado cuando existen dificultades en las relaciones sociales, especialmente en las que resultan más significativas.


La puesta en marcha de competencias asociadas a la empatía y a la escucha activa contribuye a plantear los conflictos desde una perspectiva que incluye a todas las partes implicadas


La aplicación de dichas competencias ayuda a comprender e interpretar las situaciones y a reaccionar de modo eficaz ante ellas.


Sin embargo, existen conflictos que, por distintos motivos, no pueden resolverse, y con los que hay que aprender a convivir.


En algunos de estos casos puede surgir la ocasión, pasado algún tiempo, de actuar y aclarar nuestros puntos de vista y de entender los de las demás personas implicadas en la situación conflictiva. 


En otros casos será necesario aprender a convivir con ello. El paso del tiempo y los aprendizajes de la vida pueden ayudarnos a interpretar los conflictos de tal forma que dejen de ocasionarnos inquietud y malestar.




Vamos a repasar algunas pautas que ya vimos en videos anteriores sobre la escucha activa como herramienta de comunicación con los demás y que nos ayudará mucho con la resolución de conflictos.


¿Cómo Prácticar La Empatía y La Escucha Activa?


1. Escuchar atentamente lo que los demás dicen, sin estar pensando en lo que se dirá ni dar opiniones a la ligera.

2. Preguntar a la persona para entender sus razones.

3. No interrumpir cuando alguien está hablando.

4. No expresar por adelantado lo que va a decir la otra persona.

5. No ignorar o negar los sentimientos de la otra persona. Aceptar las discrepancias y faltas de acuerdo con naturalidad, ya que a veces no es posible el consenso.

6. Favorecer que los demás digan lo que piensan e invitarlos a que lo hagan positivamente, y no desde la agresividad.

7. Comprobar que es posible aprender de la situación conflictiva.


Otro factor a tener en cuenta es La Soledad


Hoy en día, cada vez más personas de edad viven en soledad. Muchas de ellas lo han elegido así, y otras muchas deben hacerlo a consecuencia de cambios en las relaciones con las personas con las que convivían, como por ejemplo en el caso de separación o fallecimiento.


Por otro lado, en ocasiones la soledad puede conllevar aislamiento social, de modo que se pierdan las relaciones sociales, no se establezcan otras nuevas, etc. En definitiva, vivir en soledad puede ser una situación de riesgo para la salud y el bienestar.


Así, algunos estudios ponen de manifiesto que la soledad puede estar asociada a desajustes emocionales como la ansiedad y la depresión.


Asimismo, también se ha evidenciado que la incorporación y consolidación de hábitos relacionados con el autocuidado de la salud física, emocional y social constituyen recursos valiosos para afrontar los cambios asociados a la vida en soledad.


Sin embargo, vivir en soledad también puede suponer ventajas para la autonomía y la independencia. 


Las personas que viven de este modo pueden organizar su vida en función de sus intereses y preferencias. 


Generalmente, viven en su vivienda habitual, disponen de su tiempo, organizan su vida a su manera y, consiguientemente, planifican y desarrollan por sí mismos su día a día.


En otras palabras, hay una soledad «buena», ligada al crecimiento personal, a la posibilidad de abrir una ventana hacia nuestro interior, a la creatividad, a la contemplación de la belleza, a la posibilidad de restituirnos interiormente; y otra, «negativa», asociada al ostracismo, al aislamiento, al sufrimiento.


Pero, por encima de todo, la soledad es una experiencia subjetiva y personal, y, como tal, podemos manejarla.


Recomendaciones Para Vivir Bien En Soledad


ACTIVIDADES 

• Mantenerte ocupado.

• Cambiar el entorno.

• Hacer las cosas que te gusten.

• Hacer cosas nuevas.

• Pedir ayuda a los que te quieren.

• Buscar cosas para compartir, aunque no te apetezca.

• Cuidar mascotas.


PENSAMIENTOS 

• Decirte a ti las cosas que te pasan.

• Decir adiós a los pensamientos negativos.

• Pensar que la soledad compensa.

• Pensar en positivo.

• Pensar en los demás.


PREGUNTAS

• No todas las soledades son iguales. ¿Cuál es la tuya?

• La soledad es un sentimiento que se puede cambiar.

• Tú no eres la única persona que vive sola.

• ¿Cuáles son las ventajas de la soledad? ¿Y las desventajas?



Sentirse bien en el día a día.


Desde hace algún tiempo, se viene poniendo de relieve la riqueza de las emociones en personas de edad avanzada. Existen evidencias que señalan que las emociones se enriquecen y se hacen más complejas a medida que pasa el tiempo.


Al envejecer, como en cualquier otra etapa de la vida, se experimentan emociones, experiencias que colorean y dan significado a la vida cotidiana. 


Sin embargo, no son las situaciones en sí las que provocan emociones en la persona, sino su evaluación o etiquetado por parte de cada uno, en función de la historia personal.


El pensamiento, la acción y la emoción son las formas que tenemos de actuar ante distintas situaciones, externas (lo que sucede fuera de nuestra piel: conversaciones, cambios en el ambiente, cosas que hacen las personas, etc.) o internas (lo que sucede de la piel hacia dentro: pensamientos, recuerdos, sensaciones, etc.), y pueden originar, a su vez, una emoción o un pensamiento. 


Esta reacción (palabras, conceptos, imágenes, sonidos, etc.), es decir, la forma en que etiquetemos la situación, nos hará sentir de una u otra manera. 


Por ejemplo, ante un ruido en casa de noche podemos pensar dos cosas: que ha entrado un ladrón o que el viento ha abierto la ventana. Y las dos nos generarán emociones muy distintas, miedo o indiferencia, que harán que optemos por llamar a la policía o por seguir durmiendo.


Así, a pesar de la ocurrencia de situaciones adversas o limitaciones, es posible seguir actuando para generar emociones que contribuyan al bienestar emocional.


Todo esto nos lleva a una conclusión. Es importante activarse y reaccionar de forma emocionalmente inteligente. 


En muchos casos, las personas deben acomodarse a cambios y situaciones duras o, si no es posible, cambiarlas: «Si no haces lo que te gusta, tienes que hacer que te guste lo que haces». 


Además, el desarrollo madurativo otorga una ventaja competitiva a las personas a medida que cumplimos años, porque aumenta el control sobre las emociones, se integran mejor los pensamientos con los sentimientos, aumenta la complejidad y diferenciación emocional, y vamos adquiriendo un sesgo (una orientación natural) hacia lo positivo.


1. Las aficiones que cultivamos o las actividades de nuestro día a día son recursos que pueden potenciar nuestro bienestar emocional.


2. Las actividades que nos hacen sentir bien son distintas para cada persona, en función de sus deseos e intereses.


3. Siempre es posible identificar nuevas actividades o eventos cotidianos que contribuyan a sentirse bien.


• Sentirse bien y experimentar bienestar se relaciona con las actividades y experiencias que configuran el día a día.


• Mantener e incrementar el bienestar emocional está ligado a pequeños eventos cotidianos.


Sentirse bien depende, en buena medida, de la atención y el esfuerzo de cada uno de nosotros para identificar y experimentar sucesos aparentemente triviales y que pueden pasar inadvertidos.



¿Qué hacer cuándo me siento mal?


La experimentación de emociones negativas no es necesariamente mala. A lo largo de la evolución, las emociones negativas nos han permitido sobrevivir como especie: 


  1. la tristeza hace posible que otra gente nos ayude y apoye, 
  2. el enfado nos da fuerzas para oponernos a algo que consideramos que está mal, 
  3. el miedo nos evita peligros que podrían dañarnos, y 
  4. el dolor nos enseña con rapidez qué cosas debemos evitar. 


Las emociones negativas, aunque sean desagradables, son importantes y necesarias. ¡Cómo conocer la alegría si no se conoce la tristeza! ¡Cómo conocer la sensación de armonía si no se sabe qué es la hostilidad!


Sin embargo, aunque experimentarlas ocasionalmente es útil, su vivencia constante nos debilita, nos deprime, empeora nuestra calidad de vida y bienestar e, incluso, puede hacer que bajen nuestras defensas (existe una relación directa entre la experimentación de ansiedad crónica y el debilitamiento del sistema inmunológico). 


Por ello es importante no centrarse en las emociones negativas, aceptarlas y tratar de adaptarse aprendiendo de ellas, sin entrar en un proceso crónico. 

En esta oportunidad analizaremos el afrontamiento de las situaciones negativas.


Frecuentemente hemos oído expresiones como estas: «Contar hasta diez cuando estamos enfadados antes de decir algo de lo que podamos arrepentirnos», «Quitar hierro al asunto», «Tomarse las cosas con más calma, no tan a pecho», etc. 


Todas son recursos para afrontar situaciones teñidas de emociones negativas.


• Las emociones negativas son tan importantes para la vida como las positivas.


• No conviene focalizarse en las emociones negativas.


• Para un mayor bienestar, es necesario aceptar las emociones negativas e identificar y desarrollar estrategias que ayuden a entenderlas y gestionarlas.



El sentido del humor.


El humor es una de las fortalezas del ser humano, ya que es una forma concreta de responder a determinados eventos de la vida con un talante distinto que favorece la felicidad. Además, el humor tiene que ver con la capacidad para experimentar o estimular una reacción muy específica, la risa o la sonrisa, y así alcanzar o mantener un estado de ánimo positivo.


El sentido del humor varía considerablemente de una persona a otra, y permite responder a distintos tipos de estímulos. 


Existe humor sin risa, porque la risa no es más que una respuesta psicofisiológica a cualquier estímulo risible (emociones positivas, pensamientos placenteros, por contagio, etc.).


Al sentido del humor se le atribuyen numerosos beneficios en relación con la salud. Por un lado, beneficios fisiológicos, y por otro, beneficios psicológicos. Entre los fisiológicos, se encuentran la relajación, la estimulación del sistema inmunitario, la disminución del estrés, etc. 


Entre los psicológicos, eleva el estado de ánimo, la autoestima, la esperanza, la energía y el vigor, la memoria, etc. 


Además, el sentido del humor permite afrontar los problemas y desajustes de la vida con perspectiva y observar las cuestiones personales con distancia, ayuda a entender que nada es tan importante como parece, facilita una visión libre de miedos y fomenta la sabiduría.


Asimismo, el humor permite hacer frente al estrés de forma muy eficaz, al proveernos de otra perspectiva o de la suficiente distancia respecto del problema, al mismo tiempo que mejora la percepción de control.


El humor es un gran aliado del bienestar psicológico a través de la inducción de las emociones positivas que lo acompañan y de la reducción de las emociones negativas.


Cuando nos tomamos las cosas con humor, los pensamientos asociados provocan una emoción muy agradable, aunque distinta de la alegría, que mejora el bienestar. El humor se asocia a la mejora de las relaciones sociales, ayuda a adaptarse a situaciones conflictivas, favorece una mejor comunicación y facilita tanto el dar como el recibir apoyo.



Los Beneficios Del Humor


BENEFICIOS FISIOLÓGICOS 

• Ejercita y relaja la musculatura.

• Mejora la respiración.

• Disminuye el estrés.

• Estimula el sistema inmunitario.

• Eleva el umbral del dolor.

• Mejora la función mental.


BENEFICIOS PSICOLÓGICOS


• Disminuye las emociones negativas y fomenta las emociones positivas.

• Eleva la autoestima, la esperanza, la energía y el vigor.

• Mejora la memoria, el pensamiento creativo y la resolución de problemas.

• Mejora la interacción interpersonal.

• Mejora la colaboración con otros y la solidaridad y la cohesión.

• Promueve el bienestar psicológico.

• Mejora la calidad de vida.


• El humor es algo que se puede buscar y que está dentro de cada persona.


• El humor facilita la superación de sucesos estresantes y mejora la calidad de vida y el bienestar físico, psicológico y social.


• El humor ayuda a tener perspectiva sobre lo que nos sucede.


Teniendo en cuenta todo lo que hemos visto en este artículo podremos planificar nuestros proyectos de vida de una manera creativa y llena de nuevas posibilidades.


¡¡Ahora solamente queda poner manos a la obra!!



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viernes, 10 de junio de 2022

Cómo construir resiliencia para enfrentar y superar las adversidades.

Hoy vamos a trabajar sobre la resiliencia para superar las adversidades que nos ayudará a tener una mejor calidad de vida.


Usaremos para este artículo el libro llamado: Programa de Personas Mayores. Vivir En Positivo, Vivir Bien, Sentirse Mejor de la Fundación Bancaria ”la Caixa”. 2016. Aquí encontramos un interesante trabajo sobre resiliencia que hoy quiero compartir con vos.



¿Qué es la resiliencia?


Boris Cyrulnik, psiquiatra francés de origen ruso y uno de los padres de la resiliencia, comentaba en uno de sus libros que la resiliencia es el arte de navegar contra corriente. 


La metáfora que propone es, aproximadamente, la siguiente. 

Por una desgracia de la vida, nos vemos empujados a un río lleno de rápidos y cataratas. 

Algunos se dejan arrastrar y golpear; otros se revelan, luchan y, con un poco de suerte, finalmente emergen y se ponen de nuevo a flote. 


La resiliencia designa la capacidad humana de superar traumas y pérdidas, es una forma de estar en la vida; en otras palabras, una actitud vital positiva que estimula para reparar los daños sufridos, las miserias de la vida.


No todo es resiliencia, y la resiliencia, como veremos más adelante, deriva de múltiples factores personales (identidad positiva, control, autoestima, etc.) que se desarrollan en contextos afectuosos y solidarios, en el marco de sanas relaciones interpersonales, a través de emociones positivas y del desarrollo de estrategias acertadas de afrontamiento.



Definiendo la resiliencia…


A los estudiosos del envejecimiento siempre les ha llamado poderosamente la atención la capacidad de las personas mayores para adaptarse a las constantes exigencias en las distintas áreas de sus vidas, logrando mantener el equilibrio y un adecuado nivel de bienestar, lo que se ha denominado paradoja del bienestar en la vejez. 


Debido a ello, algunos autores han afirmado que la vejez es una etapa caracterizada por la resiliencia. 


La resiliencia, como se ha comentado, representa la adaptación positiva de la persona a pesar de la adversidad y ante situaciones de amenaza. 


Este concepto, procede de la física que determina que la resiliencia es la capacidad de un material para recobrar su forma original después de haber sido sometido a altas presiones.



A nivel de la persona, la resiliencia se entiende como…


  • Habilidad o capacidad personal.
  • Característica positiva de la personalidad.
  • Proceso.
  • Capacidad adaptativa.


La resiliencia se manifiesta en la vida de los sujetos como…


  • Conservación de los recursos con los que contaban los individuos con anterioridad a los sucesos adversos: mantenerse bien, sobrevivir y resistir.
  • Recuperación de los recursos alterados, modificados o perdidos como efecto del evento adverso: recuperación, restauración y resurgimiento.
  • Resultados positivos que los individuos pueden construir a partir de la adversidad: prosperar, crecer, mejorar, superarse, ir más allá, fortalecerse y transformar el desastre en experiencias de crecimiento.
  • Logro de los resultados previamente mencionados: afrontamiento, ajuste y adaptación.



Las dimensiones de la vida en las que se evidencia son…


  • Salud física o emocional.
  • Estatus funcional.
  • Capacidades.
  • Balance.
  • Envejecimiento exitoso.
  • Calidad de vida.



Las situaciones que requieren activar la resiliencia son…


  • Experiencias negativas y adversas como alteraciones de la salud, enfermedades, limitaciones físicas, dependencia, etc.
  • Las experiencias negativas también incluyen pérdidas vitales mayores, el estrés, los daños potenciales, la amenaza acumulada, los retos, las experiencias difíciles y el riesgo.


Factores que potencian la resiliencia


La resiliencia es el resultado de múltiples factores protectores que pueden variar en cada etapa de la vida y pertenecer a distintos dominios.

Y es ese conjunto de recursos personales el que favorecerá la adaptación de los individuos a las situaciones adversas.


Entre los recursos cuyo valor protector ha sido probado en distintas investigaciones, se encuentran especialmente las emociones positivas, la identidad positiva, el control personal, la autoestima, el optimismo, las estrategias de afrontamiento adaptativas, la apertura a nuevas experiencias, la autoeficacia y el apoyo social. 






Analicemos algunas de estas variables:


  • A mayor identidad positiva, menor vulnerabilidad ante las crisis, así como mayor autoestima y bienestar (ambos, indicadores de resiliencia)


  • El control, tanto el primario (seleccionar las necesidades y compensar las consecuencias negativas de las pérdidas potenciales y del fracaso) como el secundario (optimizar las motivaciones y regular las emociones), tiene un papel central en la resiliencia, debido a que facilita dirigir los esfuerzos a los objetivos seleccionados, desligándose de otros que no pueden ser alcanzados y autoprotegiéndose.


  • La autoeficacia —la creencia de una persona de poseer las capacidades para desempeñar las acciones necesarias que le permitan obtener los resultados deseados— es un recurso asociado al bienestar personal de los mayores. Se sabe que interviene en la percepción de control de los individuos y en sus sentimientos ante las pérdidas, ayuda a mantener el optimismo en situaciones difíciles y activa el funcionamiento de algunos dominios, incrementando la probabilidad de mantener y optimizar su funcionamiento en áreas como la inteligencia, la memoria o la salud.


  • La autoestima se relaciona con altos niveles de bienestar a pesar de acontecimientos adversos, modera el afrontamiento ante amenazas y el estrés.


En cuanto al funcionamiento emocional positivo:


  • Las emociones positivas tienen un amplio efecto en el individuo, constituyendo un componente crucial de la resiliencia, con importantes beneficios en los procesos de afrontamiento.


  • Las emociones positivas promueven la flexibilidad de pensamiento y en la resolución de problemas, incrementan la posibilidad de recuperarse rápidamente facilitando los procesos de recuperación y el afrontamiento adaptativo, y, además, pueden eliminar la estimulación autónoma generada por las emociones negativas, de tal manera que contrarrestan sus efectos.


  • Existe evidencia de que una gran cantidad de emociones positivas pueden potenciar altos niveles de resiliencia aun en circunstancias dañinas.


  • El optimismo —definido comúnmente como la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables— interviene en la relación entre los recursos personales y los eventos estresantes, promoviendo la adaptación en el intento de alcanzar metas, y es un buen predictor de la felicidad, que es un excelente indicador de resiliencia.


  • El afrontamiento —aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar situaciones externas o internas— es uno de los componentes esenciales de la resiliencia. Especialmente en el envejecimiento, el afrontamiento se dirige a ajustar o replantear los objetivos y lo que da sentido a la vida, así como a aceptar los cambios y sucesos que no pueden ser controlados de forma directa.


  • La espiritualidad se relaciona estrechamente con poseer una mejor salud y con el sentido del bienestar personal. Comportamientos religiosos como rezar, ir a misa, leer textos religiosos o manifestar expresiones de confianza y fe amortiguan tanto a jóvenes como a personas mayores el estrés, por ejemplo, de un ingreso hospitalario o el derivado de enfermedades



¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra resiliencia?


PROBLEMA - ESTRATEGIA


Frustración, fallos en la vida - Sentido del humor, nuevas oportunidades, empezar de cero


Soledad - Disfrutar de las cosas buenas de la soledad, búsqueda de nuevos círculos


Pérdida de oportunidades, negación - Búsqueda de nuevas oportunidades


Insomnio, preocupaciones - Técnicas de higiene del sueño, afrontar los problemas


Soledad, recuerdos negativos - Conciencia plena, hacer actividades


Fragilidad, problemas físicos - Reajustar tareas, fortalecimiento, ejercicio


Pérdida de memoria - Ayudas mnésicas, ejercicio


Culpa, vergüenza, miedo - Pensamientos alternativos, explicación externalizadora, aceptación


Críticas de los demás o de uno mismo - Orgullo, autoeficacia


Tristeza y aburrimiento - Motivación, ejercicio físico, actividades


Problemas varios - Flexibilidad, motivación, perseverancia, proyecto de vida


Recuerda que en artículos anteriores trabajamos muchos recursos para la memoria, ejercicio, etc. Te invito a que los mires nuevamente y puedas sacar la información necesaria para mejorar tu resiliencia.


Te dejo a continuación el decálogo de la persona resiliente para que lo tengas como base a la hora de estimular la resiliencia.



Sacado de https://blog.fpmaragall.org/persona-resiliente


En los próximos artículos trataremos varios de estos temas para ir teniéndolos en cuenta a la hora de mejorar nuestra calidad de vida dentro del área de enfrentar y adaptarnos a los nuevos desafíos que trae el envejecimiento.


¡¡Ahora solamente queda poner manos a la obra!!



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sábado, 12 de junio de 2021

¿Cómo conocerte mejor? con el fin de desarrollar tus potencialidades

Para empezar quiero contarte algo de mi vida que me ayudó a conocerme mejor y me abrió puertas a la hora de encarar nuevos desafíos.


Hace unos años comencé a tener problemas digestivos y todo lo que comía me “hacía mal”. 


Luego de varios años de buscar la causa y probar diversas dietas descubrí que era celiaquía. 


En ese momento mi vida cambió y yo diría para bien… ya que sabía que era lo que me estaba pasando y cómo podía solucionarlo. 


Realmente puedo decir que ese ha sido uno de los días más felices de mi vida, solamente quedaba poner manos a la obra, aprender que era lo que no podía comer y ver todo lo que sí podía comer (que era mucho más de lo que yo creía)


Por supuesto que llegaron momentos complicados, como ser fiestas, reuniones, etc.,  que hacían que tuviera que tomar una decisión: me aislaba y me encerraba en mi problema o le buscaba una solución…


Ahí me di cuenta que todo dependía de como encaraba yo las cosas y si dejaba que la enfermedad dominara mi vida o convivíamos armoniosamente.


A decir verdad, nunca me gustó mucho cocinar por lo que empecé a buscar cosas fáciles y simples (pero muy ricas) para cocinar acorde a la celiaquía y si salía o iba a una reunión me llevaba mi comida y compartía también con los demás para que pudieran experimentar que “no era tan malo” y que realmente la comida con otros ingredientes podía ser igual o más rica que las que estamos acostumbrados a comer.


Por supuesto que no siempre uno es tan positivo, muchas veces nos cansamos, nos da bronca esta situación que nos hace “diferentes” y nos gustaría volver a la “normalidad”, pero eso muchas veces no es posible y tenemos que aprender a convivir con esas “diferencias” que ya son parte de nosotros.


En otro artículo veremos a detalle cómo podemos hacer para lograr ese equilibrio entre lo que estamos viviendo hoy y lo que nos gustaría hacer como antes pero que ya nos resulta difícil o imposible…


Así como pasa con la salud física, que va teniendo sus idas y venidas, también pasa con nuestra salud emocional. ¿Qué significa esto?


Pongamos un ejemplo: Si yo no hubiera prestado atención a mis problemas digestivos y hubiera seguido “como si nada pasara”... 


¿Habría desaparecido el problema? 


Nooo, todo lo contrario, se hubiera agravado de tal manera que podría haber terminado con consecuencias de salud irremediables.


Lo mismo pasa cuando tenemos preocupaciones, dolores emocionales (por ejemplo cuando perdemos a un ser querido), cuando nos damos cuenta que ya las cosas “no son como antes”…


Si hacemos como que “no pasa nada” no van a desaparecer, al contrario, “se va a poner peor” y va a llegar un momento que una simple tristeza se puede transformar en una profunda depresión que no nos permita entablar contacto con los demás, ni salir, ni disfrutar de nuestra vida.




¿Qué podemos hacer para solucionarlo?


Así como debemos escuchar a nuestro cuerpo cuando algo nos duele, nos sentimos mal, etc., también así debemos escuchar nuestra voz interior, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, para poder luego buscarle una solución acorde.


Hay una técnica muy simple que podemos usar.


En el artículo anterior vimos el tema de la escucha activa enfocada hacia los demás (si no lo leíste te invito a que lo leas lo antes posible), ahora la aplicarás en tu persona usando el mismo método RASA (Recibir, Apreciar, Sumariar (o resumir) y Averiguar (o preguntar)).


Vamos a ver cómo hacerlo:


  • En Recibir, nos dedicamos a prestar atención a lo que surge de nuestros pensamientos. 

  • En Apreciar tomaremos en cuenta todos los pensamientos que surgen y prestaremos atención a cada uno

      

  • En Sumariar o resumir es importante poder recordar los pensamientos lo más fielmente posible (con las mismas palabras o sensaciones con las que se presentaron) y poder anotarlos en un cuaderno para realizar el siguiente paso...

      

  • En Averiguar nos haremos preguntas aclaratorias para las partes de los pensamientos que nos resultan un poco confusas (tal vez podamos contestarlas en ese momento o tal vez podamos hacerlo más adelante)



¿Cómo es la técnica?


Debemos buscar un momento del día en el que estemos tranquilos y podamos dedicarnos unos minutos a nosotros y a nuestros pensamientos.


  • Tendrías que buscar una música suave (sin letra para no distraernos) o sonidos relacionados con la naturaleza (agua que corre, pajaritos, brisa suave, etc) (te dejo unos links que pueden servirte para empezar) Naturaleza y música suave

       

  •  Luego busca una silla cómoda, siéntate, pon la música y poco a poco cierra los ojos,

       

  • Respira profundamente 2 o 3 veces y suelta el aire lentamente (como si te estuvieras desinflando de a poco) Esto nos permitirá estar un poco más tranquilos para poder escucharnos.

       

  • Al principio puede costar un poco lograr “escuchar” los pensamientos, porque pueden venir todos a la vez y eso nos confunde un poco. Tenemos que tenernos paciencia

       

  • Para concentrarnos podemos prestar atención a nuestra respiración y eso nos ayudará…

       

  • A estos pasos es bueno repetirlos diariamente. No es necesario estar horas, sino lo que creamos necesario para nosotros, pueden ser 5 o 10 minutos por ejemplo.

       

  • Al finalizar recuerda anotar lo que surgió lo más fielmente posible (con las mismas palabras o sensaciones con las que se presentaron).

       

  • Es importante hacernos las preguntas aclaratorias para las partes de los pensamientos que nos resultan un poco confusas y como mencioné antes, tal vez podamos contestarlas en ese momento o tal vez podamos hacerlo más adelante.



Muchas veces lo que empezamos a escuchar puede generarnos angustia o incomodidad pero debemos saber que esos pensamientos están en nosotros y el evitarlos no nos ayuda, al contrario, empeora la situación.


También es importante aceptar que en muchas oportunidades vamos a tener que pedir ayuda para afrontar estas situaciones.


Ya sea que nos preocupe un problema de salud físico o un dolor emocional, si vemos que la situación nos supera, debemos recurrir a un profesional para buscar ayuda y de esa manera encarar esa preocupación de una forma que nos permita cambiar esa parte de nuestra realidad.


En el caso de ser una situación emocional, ya sea por cosas dolorosas que vivimos en nuestra niñez o en nuestro pasado reciente, es muy reconfortante poder hablar con un profesional que pueda escucharnos y nos acompañe en el proceso de aprender a convivir con las cosas que no podemos cambiar y revertir las que sí podemos cambiar.


Todo ser humano tiene la capacidad natural de resiliencia, es decir de “reconstruirse” y ayuda bastante el aprender técnicas y formas de sobrellevar situaciones difíciles, de tal manera que nos permita vivir una vida plena.

 

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sábado, 5 de junio de 2021

¿Cómo relacionarte mejor con los demás?


Escucha activa 


Hoy quiero hablarte sobre la Escucha Activa y el rol fundamental que tiene a la hora de llevarte mejor con los demás, ya sea en el ámbito laboral, escolar, familiar, es decir en todos los lugares en los que quieras desarrollarte.



¿Porqué es importante y “fundamental” para nuestras relaciones, la escucha activa?


  • La escucha activa aumenta la autoestima de quien nos habla ya que le hace sentir valorado y apoyado y le aporta la confianza suficiente para desahogarse ya que encuentra del otro lado a una persona que está dispuesta a escuchar atentamente. 

      

  • Quien es capaz de practicar la escucha activa con los demás será capaz de resolver con mayor facilidad los conflictos que tenga con otras personas, incrementa su nivel de empatía, es decir en ponerse en lugar del otro, desarrolla sus habilidades sociales y mejora sus relaciones con los demás.



¿Qué entendemos por escucha activa?



Es cuando una persona es capaz de prestar atención de una manera premeditada, es decir que tiene la intención de hacerlo para poder conocer mejor a su interlocutor, por ejemplo.


Julian Treasure es un especialista en el tema y ha desarrollado un acrónimo para usar en la escucha activa. Esa sigla es RASA (Recibir, Apreciar, Sumariar (o resumir) y Averiguar (o preguntar).





  • En Recibir, nos dedicamos a prestar atención a lo que la persona nos está contando. 

      

  • En Apreciar mostraremos naturalmente con nuestra postura y gestos que seguimos con atención el relato. 

      

  • En Sumariar o resumir es importante poder repetir con las mismas palabras que usó la persona las frases claves del relato y que son importantes para el qué está hablando (de esto nos damos cuenta por el énfasis que usa en el relato). 

      

  • En Averiguar usaremos preguntas aclaratorias para las partes del relato que nos resultan un poco confusas.



Algo muy importante a tener en cuenta es:


  • Debemos concentrarnos en la persona que habla y no distraernos con lo que sucede alrededor,

      

  • Hay que concentrarse en la totalidad de lo escuchado, en los movimientos, el tono de voz, la postura al hablar…



  • Es fundamental no juzgar, lo que nosotros opinemos en ese momento no es relevante, lo principal es lo que vive y siente el que habla,

      

  • Respetar los silencios ya que muchas veces el que habla está armando una frase para que se pueda entender mejor su relato y eso lleva tiempo,

      

  • Parafrasear ayuda a entender mejor el relato y le da la posibilidad al emisor de aclarar las situaciones que no se entendieron bien. Una forma de hacerlo es la siguiente: 

        “Corríjame si me equivoco...usted dice que (decir la frase que el emisor ha usado y que tal vez pueda resultar confusa)”


  • Para averiguar podremos usar preguntas aclaratorias como la siguiente: 

        Has dicho (aquí repetimos lo que dijo el emisor)…..¿me puedes explicar un poco más?

      

  • Es importante enfocarse en la persona y para ir acompañando el proceso (y tal vez antes de finalizar la escucha) se pueden mencionar frases como 

      

      “Puedo imaginar cómo te sientes...¿Qué vas a hacer a partir de ahora?”




La escucha activa tiene grandes beneficios tanto para el que escucha como para el que relata.



Al que escucha le permite saber más sobre la otra persona y poder así entender sus actitudes y reacciones.


Al que relata le permite ordenar sus pensamientos y emociones ya que debe transmitir sus vivencia a otra persona y la idea es que ésta lo entienda.


Entre el emisor del relato y el que escucha van pudiendo aclarar la situación (entre preguntas y respuestas) y esto permite entenderse mejor para poder llevar una relación más amistosa tanto en el ámbito profesional, escolar o familiar.



Como mencioné al principio: 


  • La escucha activa aumenta la autoestima de quien nos habla ya que le hace sentir valorado y apoyado y le aporta la confianza suficiente para desahogarse ya que encuentra del otro lado a una persona que está dispuesto a escuchar atentamente. 

      

  • Quien es capaz de practicar la escucha activa con los demás será capaz de resolver con mayor facilidad los conflictos que tenga con otras personas, incrementa su nivel de empatía, es decir en ponerse en lugar del otro,  desarrolla sus habilidades sociales y mejora sus relaciones con los demás.




Podemos afirmar que la escucha activa es ganancia al 100% para las 2 partes y ahora solamente queda... ¡poner manos a la obra y practicar!



Ver video 👇

Video Youtube

Si te interesa saber más sobre la escucha activa y el método de Julian Treasure te invito a ver este video:





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